LAS OBRAS TEATRALES DE FRANCISCO NIEVA

 

Vamos a presentar las obras dramáticas de Nieva siguiendo la clasificación ofrecida en la publicación del Teatro Completo (Castilla la Mancha, 1991) La edición de la Obra Completa, (Espasa Calpe, 2007) introduce notables modificaciones en esta clasificación. [Ver índice de la edición]. Asimismo, se hace mención a las nuevas obras publicadas por el autor en esta edición de la Obra Completa.

Abre la edición con tres obras que denomina Teatro Inicial y que son:

Es bueno no tener cabeza

El maravilloso catarro de lord Bashaville

Tórtolas, crepúsculo y... telón

Siguen las dos obras subtituladas "reóperas", que ahora se independizan del denominado Teatro Furioso para convertirse en núcleo independiente:

Pelo de tormenta

Nosferatu

El tercer grupo lo compone uno de los grupos tradicionales, el del Teatro Furioso, e incluye:

La carroza de plomo candente

El combate de Ópalos y Tasia

El fandango asombroso

El paño de injurias

El rayo colgado

Coronada y el toro

Los españoles bajo tierra

El cuarto grupo sigue manteniendo la otra denominación tradicional, el Teatro de Farsa y Calamidad:

Malditas sean Coronada y sus hijas

La señora tártara

El baile de los ardientes

Delirio del amor hostil

Catalina del demonio

Salvator Rosa

La Magosta

Excluye de este grupo y sitúa de forma independiente a tres obras, que se apoyan en textos dramáticos o narrativos anteriores, bajo el epígrafe Tres Versiones Libres:

La Paz

El manuscrito encontrado en Zaragoza

Las aventuras de Tirante el Blanco

 

Mantiene el título de Teatro de Crónica y Estampa para una sola obra:

Sombra y quimera de Larra

Y cierra esta clasificación con un conjunto de siete obras que están agrupadas bajo la denominación de Teatro en clave de Brevedad:

El corazón acelerado

Caperucita y el otro

Te quiero, zorra

No es verdad

Corazón de arpía

El espectro insaciable

Carlota Basilfinder

A estas obras hay que añadir las que constituyen el conjunto del Centón de teatro, una colección de 12 obras cortas, escritas en su juventud y ahora revisadas y que han sido publicadas por el Aula de Teatro de la Universidad de Alcalá en 1996.

La psicovenganza del Bandido Nico Foliato

El dragón líquido

El hijo sin madre, Nacho Tozuelo

La piedra de sal

El fantasma del novedades

La prima sagrada

La señorita Frankenstein

Tengo que contar horrores

La uña larga

Viejas mansiones y largas historias en tiempos de Freud

La vida calavera

En la revista EL PÚBLICO, en 1992, publicó una obra del denominado Teatro Libertino bajo el título de Los viajes forman a la juventud.

 

De todas ellas, lo más destacado, desde el punto de vista de la clasificación, es la diferencia que señala el propio Nieva entre las obras del Teatro Furioso y las del Teatro de Farsa y Calamidad, dos grupos que, sin estar netamente diferenciados, marcan dos formas distintas de escribir y representar teatro.

El Teatro Furioso (TF)

Nieva afirma que las comedias del TF poseen una acción esencial y concentrada y tienen un carácter más bien coral. Los tipos tienen un desarrollo externo, brillante y fugaz. Nieva pretende que las obras del TF se estructuren como un libreto de ópera, como una obra abierta sobre la que el director vuelque en la puesta en escena su imaginación para completar la acción y resaltar la estética. Para Nieva, el TF posee una fuerte vinculación con la cultura española a la que considera como el germen inicial que le impulsa pero siempre desde una perspectiva de lo profundo, de lo que subyace, como una fuerza mágica, en las raíces de lo hispano. Este teatro debe tener su raíz en una idea de lo escatológico dentro de la sensibilidad española, en la tentación de lo escatológico estimulado por circunstancias siempre manifiestas en nuestra raza, en nuestro país. Nieva señala cuatro rasgos básicos que caracterizan el TF: rapidez de acción, sorpresa, retórica burlona, énfasis satírico.

Teatro de Farsa y Calamidad (TFC)

Cronológicamente, la génesis del TF y del TFC no parecen divergir demasiado. En 1949 comienza la redacción de Malditas..., que es la que el propio Nieva considera como la más representativa del TFC, y de 1953 es El combate..., uno de los mejores ejemplos del TF. Las dos actitudes teatrales, si pueden realmente divergir en la forma, se mezclan durante toda la etapa de producción teatral de Nieva por lo que se puede afirmar que obedecen más a un estímulo personal del autor que a un plan metódico o establecido. Los rasgos que caracterizan, según el propio Nieva, al TFC, de una forma esquemática, podrían ser los siguientes:

- No hay ninguna intención de que la acción se amplíe en la puesta en escena y su tiempo teatral coincide con el de la dimensión textual. Por tanto, la acción es menos coral, menos esquemática -que el TF-, y la anécdota más novelesca y explícita.

- Se ofrece un argumento más entramado, con cierta intriga, siguiendo un desarrollo lineal más cercano a la novela, con dos partes claramente marcadas.

- El lenguaje también suaviza sus formas respecto al del TF y pierde gran parte de su componente barroco y violento para hacerse más funcional y preciso.

- La génesis se encuentra en el melodrama romántico y de misterio por lo que la estructura de la obra y los personajes se impregna de la magia, el sueño y los ideales propios del héroe romántico. Nieva relaciona este tipo de obras con lo "gótico". Es teatro gótico, si lo tomamos en el mismo sentido de lo que, no desde hace mucho

Relación de obras brevemente comentadas

Esta relación de las obras comentadas se inicia con el conjunto de las del Centón de Teatro, por considerar que son las primeras en el orden cronológico de la redacción. El resto de las obras se presentan siguiendo el orden establecido en la edición del Teatro Completo. En los comentarios, indicaremos el año de redacción definitiva –si se conoce-, el del estreno, y un breve acercamiento al argumento y los temas fundamentales que aborda. Para las ediciones de las obras se recomienda ver la bibliografía.

 

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